El Perú se convirtió en el primer país de América Latina en promulgar
una Ley Marco sobre Cambio Climático tras la firma del Acuerdo de París,
aprobado en el 2016, y con ello dio un paso fundamental en el camino
hacia el desarrollo y asumió un firme compromiso en defensa del
medioambiente.
Durante la promulgación, en el contexto del Gore-Ejecutivo
extraordinario, el presidente Martín Vizcarra manifestó que la norma
permitirá hacer frente al cambio climático de manera unida porque “un
país climáticamente responsable es un país que mira hacia el futuro”.
Puso de relieve que su gestión trabaja para que el Perú sea una nación
que maneje responsablemente sus recursos, con miras a lograr la
prosperidad y bienestar de su población.
Nadie ignora que el
planeta sufre cambios que se traducen, por ejemplo, en el retroceso de
los glaciares, la escasez del agua y el incremento de la temperatura del
mar. De acuerdo con datos de la Comunidad Andina, de no contar con esta
norma, la pérdida estimada por el cambio climático en el Perú, al 2025,
sería de 9,906 millones de dólares anuales, cifra que representa el
4.4% del PBI.
Otro aspecto por tomar en cuenta es que el 67% de
los desastres registrados en el Perú son ocasionados, según cifras
oficiales, por eventos climáticos, y en esa línea la ley marco abrirá
las puertas a nuevas oportunidades para poder estar preparados, y ello
significará para el país un significativo ahorro.
Urge cuidar los
bosques, el mar y la Amazonía, y en ese esfuerzo debemos comprometernos
todos. Precisamente, la finalidad de la norma es reducir la
vulnerabilidad del país frente al cambio climático y aprovechar las
oportunidades de crecimiento con una menor emisión de carbono.
Esta
es una oportunidad para que el Estado aumente la eficiencia del gasto
público y genere proyectos de inversión pública, en los que se incorpore
el cambio climático en la planificación del desarrollo nacional, en
busca de aumentar la resiliencia de la población, ecosistemas e
infraestructura ante eventos climáticos extremos.
La ley
constituye un mandato claro para el cumplimiento de los 17 Objetivos de
Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y contempla parte de las
recomendaciones que se necesitan para que el Perú ingrese en la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Tras
resaltar que el Perú es un país megadiverso, la ministra del Ambiente,
Fabiola Muñoz, insistió en que el cambio climático nos tiene que unir,
pues cada peruano debe comprometerse en la gran tarea de cuidar nuestro
planeta. Su portafolio, dijo, actuará como autoridad nacional para esa
gestión y considerará los enfoques de género, interculturalidad e
intergeneracional.
En adelante, se debe incorporar el tema del
cambio climático en las políticas de cada sector para aplacar su
impacto. Y las inversiones deberán ser sostenibles, es decir, con una
visión armónica con la naturaleza.
Se requiere, entonces, tener
visión de futuro y que cada peruano se comprometa con el cuidado del
planeta, con miras a convertirnos en un país resiliente, es decir, con
capacidad de adaptación frente a un agente perturbador o un estado o
situación adversos.
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